El horario de TABERNA LA LUNA es amplio y adaptado a las necesidades de sus clientes, abriendo sus puertas de 11 a.m. a 4 p.m. y de 7 p.m. a 12 a.m. de lunes a jueves, extendiendo su servicio hasta la 1 a.m. los viernes y sábado, y hasta las 12 a.m. los domingos; los miércoles el establecimiento permanece cerrado, permitiendo un merecido descanso a su dedicado equipo.
La atmósfera del lugar es acogedora, invitando a familias, amigos y parejas a disfrutar de una experiencia culinaria inolvidable. La decoración es sencilla pero cálida, creando un ambiente ideal para degustar el plato estrella: el pollo asado, famoso por su piel crujiente y su carne jugosa y tierna, que se marina y cocina siguiendo una receta tradicional que ha pasado de generación en generación.
Los clientes frecuentemente elogian no solo la calidad de la comida, sino también la atención personalizada y amable que reciben por parte del personal. Este nivel de servicio, combinado con la excelente gastronomía, justifica ampliamente su alta puntuación.
Para aquellos interesados en visitar o hacer reservas, TABERNA LA LUNA pone a disposición el número de teléfono +34 942 31 36 25, facilitando así la comunicación directa con el restaurante.
TABERNA LA LUNA no es solo un sitio más para comer pollo asado en Cantabria; es una experiencia gastronómica de alta calidad, avalada por la satisfacción de sus clientes y que promete seguir conquistando paladares durante muchos años más.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 942 31 36 25
Dirección: C. Río Laya, 2, bajo derecha, 39710 Solares, Cantabria, España
Horario de TABERNA LA LUNA
Lunes:11a.m.-4p.m.,7p.m.-12a.m.martes:11a.m.-4p.m.,7p.m.-12a.m.miércoles:Cerradojueves:11a.m.-4p.m.,7p.m.-12a.m.viernes:11a.m.-4p.m.,7p.m.-1a.m.sábado:11a.m.-1a.m.domingo:11a.m.-12a.m.
Opiniones de TABERNA LA LUNA
Mi experiencia en Taberna La Luna ha sido excepcional, y no soy el único que piensa así. Este lugar se ha ganado una evaluación media de 4.8 sobre 5, y por buenas razones. Nosotros solemos ir en parejas, grupo de amigos, e incluso con el grupo motero, y siempre es un ambiente acogedor y familiar. La limpieza y la relación calidad-precio son simplemente perfectas.
Desde desayunar hasta cenar, Taberna la Luna ofrece una experiencia amplia y satisfactoria para cualquier momento del día. Su amplia terraza cubierta, ideal en invierno, junto con su interior acogedor, garantizan un espacio confortable donde disfrutar de su variada carta. La calidad de sus platos es notable, desde gambas al ajillo hasta zamburiñas, todo acompañado de unas cuantas cervezas, hacen de cada visita una experiencia para recordar.
Los espectáculos ocasionales, incluyendo karaoke y transformismo, añaden un toque especial a las noches aquí. Tanto dueños como empleados destacan por su amabilidad y simpatía, haciendo que quieras volver una y otra vez.
Al llegar, el local nos recibió con una tranquilidad sorprendente pero efímera, pues pronto se llenó de gente deseosa de probar su reputada cocina. A pesar de la afluencia, el servicio no decayó; una camarera se encargó de todo con una eficiencia y cordialidad admirables. La comida, desde la asadurilla hasta los nachos, fue deliciosa y servida en raciones generosas.
Este lugar no solo es recomendable por su comida casera y rica, sino también por el trato excepcional de su personal. Carlos y su hermana, entre otros, te hacen sentir como en casa, atendiendo cada necesidad con una sonrisa.
En mi última visita, cada plato desde las albóndigas hasta el postre fue una delicia. Ingredientes de calidad y una atención esmerada justifican completamente los precios. Es un lugar que cumple con las expectativas generadas por las buenas reseñas.
Taberna La Luna es un lugar imprescindible, donde la comida, el ambiente y el servicio se combinan para ofrecer una experiencia única. Definitivamente, si lo pruebas, repetirás.




