Ubicado estratégicamente en P.º de la Estación, 20, 39710 Solares, Cantabria, España, este restaurante ofrece un ambiente acogedor y familiar, ideal para disfrutar de una experiencia culinaria memorable. El teléfono de contacto es +34 942 52 00 73, facilitando las reservas o consultas sobre el menú y servicios disponibles.
La especialidad del establecimiento, el pollo asado, es ampliamente reconocida por su sabor auténtico y su textura perfectamente jugosa, resultado de un meticuloso proceso de preparación y cocción. Además, el menú incluye una variedad de acompañamientos y opciones para todos los gustos, asegurando una experiencia gastronómica completa y satisfactoria.
El horario de atención al público es amplio y flexible, abarcando desde el mediodía hasta la noche en la mayoría de los días. Los martes a jueves, Restaurante Casa Enrique abre sus puertas de 12:00 a 20:00 horas; los viernes y sábados extiende su horario hasta las 23:00 horas, brindando una perfecta opción para cenas. Los domingos, el horario se ajusta a la dinámica familiar, estando disponible de 12:00 a 17:00 horas, mientras que los lunes permanece cerrado.
La atención al cliente es otro de los puntos fuertes de Restaurante Casa Enrique, con un equipo dedicado y amable, siempre dispuesto a ofrecer recomendaciones y asegurar que cada visita sea placentera.
Restaurante Casa Enrique se destaca no solo por su exquisito pollo asado sino también por una atmósfera cálida, una ubicación privilegiada y un servicio de primera clase, convirtiéndolo en un imperdible de la gastronomía en Solares.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 942 52 00 73
Dirección: P.º de la Estación, 20, 39710 Solares, Cantabria, España
Horario de Restaurante Casa Enrique
Lunes:Cerradomartes:12:00-20:00miércoles:12:00-20:00jueves:12:00-20:00viernes:12:00-23:00sábado:12:00-23:00domingo:12:00-17:00
Opiniones de Restaurante Casa Enrique
Recientemente tuve la oportunidad de visitar el Restaurante Casa Enrique, un lugar con una puntuación promedio de 4.4 sobre 5, lo que anticipaba una experiencia positiva. Al llegar, uno de los primeros aspectos a destacar es su parking privado, una comodidad no siempre disponible en otros establecimientos.
La primera impresión al entrar fue su decoración clásica, con mesas adornadas con manteles y servilletas de tela, brindando una atmósfera elegante. Sin embargo, al revisar el menú, noté que los precios parecían algo elevados en relación con la oferta culinaria presentada; por ejemplo, los cafés a 2€, las cañas a 4€ y el cocido montañés a 14€, lo cual puede generar expectativas altas sobre la calidad de los alimentos.
A pesar de ello, la atención rápida y cortés compensó inicialmente las dudas sobre los precios. La experiencia se enriqueció significativamente gracias a la dueña, quien nos brindó un trato cercano y personalizado, llegando incluso a ajustar las raciones a nuestras necesidades y recomendando platos fuera de carta.
Como chef con experiencia, mi paladar es exigente, pero los pimientos asados, las croquetas y las mollejas salteadas con setas superaron mis expectativas. Estos platos, junto con setas fuera de carta, demostraron una calidad y un sabor auténticos que justifican el precio y hacen que la visita valga la pena. Además, el detalle del chupito de pacharán cortesía de la casa fue un gesto que suma puntos en favor de la hospitalidad del lugar.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Los callos, aunque sabrosos, carecían del toque picante característico, y el precio de 1,50€ por trozo de pan me pareció excesivo, detalles menores que no ensombrecen la experiencia general pero que son dignos de mención.
Restaurante Casa Enrique es una parada obligatoria si se busca disfrutar de sabores auténticos y una experiencia culinaria con un servicio excepcional. Aunque algunos precios puedan parecer elevados, la calidad de la comida y la atención hacen que merezca la pena. Ideal para celebraciones o simplemente para disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor. Definitivamente, intentaré repetir.




