El negocio, conocido por su ambiente acogedor y servicio amable, invita a los comensales a disfrutar de una experiencia culinaria única. El número para reservas o pedidos es el +34 942 52 11 78, facilitando la comunicación con el amable personal. La alta calidad de sus ingredientes y la maestría en la preparación de cada plato resaltan en cada visita.
Los horarios de apertura varían a lo largo de la semana, permaneciendo cerrado los lunes y martes, pero brindando amplias oportunidades para disfrutar de su oferta gastronómica desde el miércoles hasta el sábado de 11 a.m. a 11:30 p.m., y los domingos de 12 a 4 p.m.. Esta flexibilidad horaria permite tanto almuerzos como cenas, adaptándose a las necesidades de sus clientes.
Entre los aspectos más valorados se encuentra su meticulosa atención al detalle, que asegura la entrega de pollos asados jugosos, sabrosos y perfectamente cocidos. Cada visita a La Tienda de Pedro García se convierte en una experiencia memorable, donde la calidad y el sabor se encuentran en cada bocado.
La combinación de un ambiente agradable, atención excepcional y platos deliciosamente preparados hacen de este sitio una parada obligatoria para amantes de la buena comida en Cantabria. Su consistencia en calidad y servicio han cimentado su reputación, mereciendo la alta valoración que ostentan.
La Tienda de Pedro García no solo sirve comidas; ofrece momentos especiales alrededor de uno de los platos más queridos de la región. Una visita a este encantador establecimiento promete ser una experiencia culinaria que desea repetirse.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 942 52 11 78
Dirección: Av. Calvo Sotelo, 40, 39710 Solares, Cantabria, España
Horario de La Tienda de Pedro García
Lunes:Cerradomartes:Cerradomiércoles:11a.m.-11:30p.m.jueves:11a.m.-11:30p.m.viernes:11a.m.-11:30p.m.sábado:11a.m.-11:30p.m.domingo:12-4p.m.
Opiniones de La Tienda de Pedro García
Recientemente tuve la oportunidad de visitar La Tienda de Pedro García, un restaurante de pollo asado con una calificación impresionante de 4.6 sobre 5. Mi experiencia fue, sin dudas, digna de compartir. Desde el momento en que entré, el ambiente me envolvió; era como estar en casa de un familiar. La atmósfera tranquila y acogedora se complementaba perfectamente con un trato cercano y muy profesional por parte del personal.
Nos animamos a probar varios platos para compartir, y cada uno estaba simplemente delicioso. Especialmente notable fue el bacalao, que se destacó por su sabor excepcional. El restaurante, un antiguo colmado transformado, ha sabido conservar su encanto, creando un espacio único y muy recomendable.
A pesar de no haber reservado, nos buscaron una mesa amablemente. Esta flexibilidad y amabilidad del personal añadió puntos extras a la experiencia. La comida fue espectacular, desde las rabas hasta el entrecot de gran calidad, todo mereció un rotundo 10. Y cómo olvidar los postres; caseros, abundantes y exquisitos, especialmente el tiramisú y la tarta de queso.
Ana, nuestra camarera, merece una mención especial por su atención atenta y cordial. Gracias a su servicio, cada detalle de nuestra cena fue impecable. Además, descubrí las que son, posiblemente, las segundas mejores patatas con huevo y embutido que he probado en mi vida, solo superadas por las de mi suegra.
Si debo poner un pero, sería el precio de las bebidas, ligeramente más alto de lo habitual. Sin embargo, este pequeño detalle no empañó en absoluto la magnífica velada. La relación calidad-precio general del restaurante es, sin duda, justa y razonable.
La Tienda de Pedro García ofrece una experiencia culinaria sobresaliente, con un ambiente cálido, personal amable y platos exquisitos. Es un lugar que invita a repetir y que yo, personalmente, recomiendo encarecidamente. Conviene reservar para garantizar una experiencia sin contratiempos. Estoy impaciente por volver y seguir explorando su delicioso menú.




