El Restaurante Salón Andrés se distingue por su cocina casera y tradicional. La calidad de sus ingredientes y la perfección en cada asado hacen que su oferta culinaria sobresalga entre la competencia. Los comensales pueden contactarse con el establecimiento a través del número +34 984 56 04 43 para reservaciones o pedidos para llevar.
Su horario de atención es amplio y flexible, cerrando únicamente los lunes. De martes a jueves, abre de 12 p.m. a 4:30 p.m. y de 7 p.m. a 12:30 a.m., ofreciendo dos franjas horarias para disfrutar de sus platos. Los fines de semana, desde viernes hasta domingo, el restaurante recibe a sus visitantes desde las 12 p.m. hasta la medianoche y media, permitiendo así que más personas tengan la oportunidad de degustar su exquisito menú en un horario conveniente para ellos.
El interior del Restaurante Salón Andrés evoca la calidez y hospitalidad asturiana, creando un ambiente ideal para reuniones familiares, encuentros con amigos o cenas románticas. La decoración, sencilla pero elegante, complementa a la perfección la experiencia culinaria sin distraer de la verdadera estrella del lugar: su pollo asado.
Las reseñas positivas de los clientes destacan no solo la alta calidad de la comida, sino también el excelente servicio al cliente, demostrando el compromiso del personal para con la satisfacción de cada visitante. En conclusión, el Restaurante Salón Andrés es ese lugar al que todos desean volver, no solo por la comida, sino por el conjunto de detalles que hacen de cada visita una experiencia inolvidable.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 984 56 04 43
Dirección: 33719 Campo de San Pedro, Asturias, España
Horario de Restaurante Salón Andés
Lunes:Cerradomartes:12-4:30p.m.,7p.m.-12:30a.m.miércoles:12-4:30p.m.,7p.m.-12:30a.m.jueves:12-4:30p.m.,7p.m.-12:30a.m.viernes:12p.m.-12:30a.m.sábado:12p.m.-12:30a.m.domingo:12p.m.-12:30a.m.
Opiniones de Restaurante Salón Andés
Mi experiencia en el Restaurante Salón Andés ha sido extraordinariamente positiva, reflejándose en una evaluación general de 4.4 sobre 5 que considero justa y meritoria. Desde el primer momento, el ambiente acogedor del local, sumado a un servicio excepcional, marcó la diferencia. Es destacable cómo el personal facilita la elección con su amabilidad, haciendo sentir especial a cada cliente, incluidas nuestras mascotas, a las cuales tratan con notable cariño.
La amplia carta del restaurante, que incluye desde opciones a la parrilla hasta platos más elaborados como el pulpo encebollado, ha sido una revelación. No solo la variedad es de aplaudir, sino también la calidad y sabor de cada platillo, ofreciendo porciones abundantes a precios razonables. La posibilidad de disfrutar de estos manjares en un entorno preparado para ello, como su terraza interior, suma puntos a la experiencia global.
La flexibilidad del menú, capaz de satisfacer tanto a quienes prefieren la carta como a los que optan por el menú del día, destaca por su excelente relación calidad-precio. Ejemplos de ello son las lentejas estofadas o el cachopo con patatas, platos que reflejan el cuidado en la selección de ingredientes y en su preparación.
Además, el factor de poder compartir estos momentos junto a nuestras mascotas en un espacio habilitado para ellos, hace del Restaurante Salón Andés un lugar inclusivo y pensado para el disfrute de todos.
No menos importante es señalar la conveniencia de su ubicación, con aparcamiento gratuito cercano, lo cual, sumado a la popularidad del sitio, sugiere la prudencia de reservar con antelación. Esta popularidad no es gratuita; se sustenta en la calidad de su oferta culinaria y el impecable servicio.
Finalmente, la experiencia se ve enriquecida por detalles como la oferta de sidra y las irresistibles croquetas, manjares que, junto a la hospitalidad de su personal y la magia de sus platos a la parrilla, hacen pensar en regresar.
Mi paso por el Restaurante Salón Andés ha sido memorable, marcado por sabores intensos, un servicio atento, y la calidez de un lugar que invita a volver. Sin duda, es un establecimiento que merece sus altas calificaciones y el reconocimiento de locales y visitantes por igual.
