El horario de atención al público es particularmente conveniente para los fines de semana, abriendo sus puertas los viernes de 9:30 a.m. a 3 p.m., y los sábados y domingos de 9:30 a.m. a 3:30 p.m., permaneciendo cerrado de lunes a jueves. Esto hace de Pinca un destino gastronómico ideal para los días de descanso, donde las familias y amigos pueden disfrutar de sus especialidades sin prisas.
La especialidad de la casa, el pollo asado, es preparado siguiendo una receta tradicional que asegura un sabor excepcional en cada bocado. La meticulosa selección de ingredientes frescos y de alta calidad se refleja en el sabor auténtico y casero de sus platos. Además, el ambiente del lugar es acogedor y familiar, permitiendo a los comensales sentirse como en casa mientras disfrutan de su comida.
Para comodidad de sus clientes, Pinca facilita el contacto a través de su número de teléfono +34 622 17 49 45, permitiendo realizar reservaciones o pedidos por adelantado. Aunque el negocio mantiene un perfil bajo en cuanto a publicidad, la calidad de su oferta culinaria y el boca a boca han sido claves para su éxito y popularidad en la región.
Pinca se presenta como una opción sobresaliente para todos aquellos que buscan disfrutar de un exquisito pollo asado en un ambiente acogedor y familiar, siendo una parada obligatoria para los amantes de la buena mesa en Manzanares el Real.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 622 17 49 45
Dirección: C. de la Cañada de los Toros, 27, 28410 Manzanares el Real, Madrid, España
Horario de Pinca
Lunes:Cerradomartes:Cerradomiércoles:Cerradojueves:Cerradoviernes:9:30a.m.-3p.m.sábado:9:30a.m.-3:30p.m.domingo:9:30a.m.-3:30p.m.
Opiniones de Pinca
Recientemente, tuve la oportunidad de visitar Pinca, un local especializado en pollo asado que ha captado mi atención, no solo por su alta calificación de 4.4 sobre 5, sino también por las opiniones tan positivas de sus visitantes. Mi experiencia fue más que satisfactoria y quisiera compartir mi análisis de sentimiento basado en las reseñas y mi propia vivencia.
Desde el primer momento, el aroma del pollo asado y las patatas me dio la bienvenida, prometiendo una comida casera y reconfortante. No me equivoqué. El pollo estaba riquísimo, perfectamente cocinado, jugoso por dentro y con una piel crujiente por fuera. Las patatas, un acompañante ideal, no se quedaban atrás, con su textura y sabor auténticos que elevaban el plato a otro nivel.
Explorando más su menú, decidí probar los filetes empanados y la tortilla de calabacín, ambos platos elogiados por otros visitantes. La calidad, sabor y frescura eran evidentes, reforzando la percepción de una excelente relación calidad/precio. La atención recibida añadió puntos extra a la experiencia; el servicio fue encantador, eficiente y genuinamente interesado en satisfacer a los clientes.
Un detalle destacado fue su paella mixta, preparada al momento por encargo. Este plato, junto a la mencionada tortilla de calabacín —disponible solo de viernes a domingo—, me hizo desear que el restaurante abriera sus puertas todos los días. Es un lugar al que definitivamente »les echo de menos el resto de la semana».
Entre otras delicias, la tortilla de calabacín con gambas y las patatas fritas estilizadas de Pinca, así como la ensalada de pasta, son imperdibles. Todos estos elementos contribuyen a que la experiencia en Pinca sea memorable, haciendo que uno quiera volver.
Pinca es más que un simple local de pollo asado. Es un lugar donde cada plato cuenta una historia de pasión, dedicación y amor por la comida. Su atmósfera familiar y el trato cercano al cliente hacen que la visita valga totalmente la pena. Definitivamente, recomendaría Pinca a cualquier aficionado de la buena mesa que busque sabores auténticos y una atención que te haga sentir en casa.


