El horario de Mordisco San Antonio de Benagéber es bastante conveniente, abriendo sus puertas de martes a domingo desde las 12:00 hasta las 15:30 horas, permaneciendo cerrado únicamente los lunes. Este horario permite a los comensales disfrutar de almuerzos tardíos o recoger sus pedidos a la hora de comer.
Lo que distingue a este sitio es su dedicación a mantener una alta calidad en todos sus platos, enfocándose en el sabor auténtico del pollo asado que muchos clientes aprecian y destacan en sus comentarios. La atención al cliente también es un punto fuerte, donde el personal se muestra siempre amable y dispuesto a ofrecer el mejor servicio.
Aunque la mayoría de las reseñas son positivas, destacando la exquisita sazón y la frescura de los ingredientes, algunos comentarios sugieren mejoras en tiempos de espera durante picos de alta demanda. Sin embargo, esto no parece desalentar a los nuevos visitantes, quienes están dispuestos a experimentar la calidad culinaria que ofrece Mordisco San Antonio de Benagéber.
Este sitio de pollos asados se presenta como una excelente elección para quienes buscan calidad gastronómica a buen precio en Valencia. Con un ambiente acogedor y un equipo comprometido con la satisfacción del cliente, Mordisco San Antonio de Benagéber invita a locales y turistas a disfrutar de una experiencia culinaria memorable.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 961 35 14 35
Dirección: Carrer Cadernera, 2, LOCAL 13, 46184 Colinas de San Antonio, Valencia, España
Horario de Mordisco San Antonio de Benagéber
Lunes:Cerradomartes:12-3:30p.m.miércoles:12-3:30p.m.jueves:12-3:30p.m.viernes:12-3:30p.m.sábado:12-3:30p.m.domingo:12-3:30p.m.
Opiniones de Mordisco San Antonio de Benagéber
Recientemente tuve la ocasión de visitar Mordisco San Antonio de Benagéber, un lugar que, a juzgar por las críticas, prometía ser una experiencia polarizante. Con una valoración media de 4.1 sobre 5, las opiniones de los visitantes variaban desde el extremo descontento hasta la más alta recomendación. Mi curiosidad me impulsó a analizar estos comentarios y formar mi propia opinión.
Algunos clientes expresaron su profundo descontento, argumentando que «Todos los platos a excepción de las bravas han sido malísimos, no valían nada». Este tipo de comentarios resalta una clara insatisfacción con la calidad de la comida ofrecida, llevando a algunos a declarar que la comida era «pésima y un malgasto de dinero». Es preocupante escuchar que a alguien le resulte imposible poner una estrella por no poder poner cero, sugiriendo que la experiencia fue lo suficientemente negativa como para querer advertir a futuros clientes.
Sin embargo, no todas las opiniones eran negativas. Hubo quienes encontraron en Mordisco San Antonio de Benagéber un lugar »súper recomendable», elogiando la »comida casera de buena calidad». Platos como los arroces, canelones, ensaladas y croquetas recibieron menciones positivas, destacándose por su sabor y calidad. Una mezcla de críticas que sugería un enfoque inconsistente en la cocina.
Un aspecto que llamó mi atención fue la mención específica hacia la paella Valenciana. A pesar de ser catalogada de buen sabor, recibió críticas por estar »muy salada y un poco quemada» y contar con »apenas dos trozos pequeños» de pollo. Esto sí parece indicar problemas en la ejecución de algunos platos, un aspecto crucial para cualquier restaurante que se precie de ofrecer buena comida.
Por otro lado, el concepto de ofrecer »una ración bastante generosa de arroz o fideuá» por un precio razonable fue bien recibido por aquellos en busca de opciones económicas para llevar. La relación calidad-precio en este sentido parece ser un fuerte atractivo, especialmente para quienes necesitan una opción rápida y asequible.
Tras leer estas críticas, puedo entender la variación en las opiniones. Mordisco San Antonio de Benagéber parece ser un lugar que, aunque tiene potencial para ofrecer platos deliciosos, enfrenta retos significativos en consistencia y calidad. Para algunos, será un descubrimiento agradable y económico, mientras que para otros, una experiencia para olvidar. Lo cierto es que cada visita parece ser única, y la satisfacción del cliente varía enormemente. Mi consejo sería probar con cautela, empezando por sus platos mejor valorados.
