El local, conocido por su ambiente acogedor y servicio amable, opera con un horario específico diseñado para adaptarse a distintas preferencias. Los miércoles y jueves, el negocio abre sus puertas de 7 p.m. a 12 a.m., invitando a quienes buscan una cena agradable en mitad de semana. Los fines de semana, Fellini Bar Mollerussa amplía su horario: los viernes y sábados hasta las 2:30 a.m., propiciando un espacio para aquellos que deseen extender su noche. Los domingos, el horario arranca desde las 11 a.m. hasta las 12 a.m., perfecto para disfrutar de un almuerzo familiar o una cena temprana.
El menú destaca por su pollo asado, preparado con técnicas y recetas que han sido perfeccionadas con el tiempo, convirtiéndolo en el plato estrella del lugar. La calidad y sabor de sus ingredientes han sido claves para fidelizar a su clientela, quienes no dudan en regresar por más.
La comunicación con Fellini Bar Mollerussa es sencilla y directa, a través del teléfono +34 688 74 80 32, facilitando a los clientes la realización de pedidos o la reserva de mesas. Aunque los lunes y martes el establecimiento permanece cerrado, esta pausa semanal asegura que cada servicio brindado mantenga el alto estándar por el que se les conoce.
Fellini Bar Mollerussa no es solo un sitio para comer, sino un espacio donde cada visita se convierte en una experiencia culinaria memorable. Su dedicación al detalle, pasión por la comida de calidad y un ambiente acogedor hacen de este lugar una parada obligatoria para cualquier aficionado al buen comer en Mollerussa.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 688 74 80 32
Dirección: Carrer de Navarra, 7, 25230 Mollerussa, Lleida, España
Horario de Fellini Bar Mollerussa
Lunes:Cerradomartes:Cerradomiércoles:7p.m.-12a.m.jueves:7p.m.-12a.m.viernes:7p.m.-2:30a.m.sábado:6p.m.-2:30a.m.domingo:11a.m.-12a.m.
Opiniones de Fellini Bar Mollerussa
Mi experiencia en Fellini Bar Mollerussa ha sido, en general, muy satisfactoria. Desde mi primera visita, las gyozas se llevaron el protagonismo, tanto es así que no pude resistirme a repetirlas en tres ocasiones, incluso probando una versión con Nutella que capturó mi curiosidad y paladar. Aunque todo lo demás estaba bueno, sin duda, las gyozas tienen un encanto especial, probablemente porque se nota el cariño con el que están preparadas. Su atención, jovial y amable, también contribuye a la experiencia positiva, haciéndome sentir en confianza y con ganas de volver. “Poned más tipos de gyozas”, sería mi sugerencia, dada la calidad de estas.
Además, tuve la oportunidad de asistir a un concierto-vermut que ofrecían, lo cual fue una experiencia muy agradable. El ambiente del local, que anteriormente era un cine y ahora guarda una temática relacionada, añade un toque distintivo y cultural que aprecio mucho. La comida es deliciosa y el servicio, satisfactorio; detalles que suman puntos al Fellini.
Respecto a la carta, encontré una variedad extensa de tapas a buenos precios, aunque las raciones puedan parecer algo pequeñas, su sabor compensa cada bocado. El servicio se mantiene rápido, atento y agradable, facilitando una experiencia más disfrutable.
Uno de los platos que más destacan son sus bravas, alejándose de la típica salsa rosa y optando por patatas auténticas, cocinadas a fuego lento hasta alcanzar una textura tierna. Es un detalle que hace a Fellini destacar entre otras opciones en la zona. Pese a que me gustaría un poco más de salsa, como en años anteriores, el precio-calidad de las bravas sigue siendo inmejorable.
El ambiente joven y amigable del local, complementado por su amplia terraza, invita a pasar buenos momentos. Es un sitio 100% recomendable para quienes busquen calidad a buen precio y un ambiente agradable. Sin duda, Fellini Bar Mollerussa ha sabido conquistar mi apetito y preferencias, posicionándose como un lugar imperdible en la ciudad, con una merecida calificación de 4.3 sobre 5.




