Con un horario de atención al público amplio, El Tropezón abre sus puertas de lunes a jueves de 11 a.m. a 5 p.m., ampliando su horario los viernes y sábados hasta las 12 a.m., y volviendo a su horario regular los domingos. Esta distribución horaria permite a los comensales disfrutar de su exquisito menú tanto para almuerzos como para cenas especiales los fines de semana.
Su especialidad, el pollo asado, es preparado siguiendo una receta tradicional que ha sido perfeccionada con el tiempo, logrando un sabor inigualable que se complementa perfectamente con guarniciones cuidadosamente seleccionadas. La frescura de los ingredientes y la habilidad en su cocina hacen cada visita a El Tropezón una experiencia gastronómica memorable.
La atención al cliente es otro de los pilares sobre los que se sostiene este negocio. Cada miembro del personal se dedica a asegurar que los clientes reciban un trato amable y eficiente, creando una atmósfera acogedora y familiar que invita a regresar.
Para aquellos interesados en disfrutar de sus delicias, pueden ponerse en contacto a través del teléfono +34 692 58 07 52. Si bien El Tropezón no requiere reservas, es recomendable llamar con antelación durante los fines de semana debido a su popularidad.
El Tropezón no solo destaca por su exquisito pollo asado, sino también por su compromiso con la calidad en todos los aspectos de su servicio. Es sin duda un lugar imperdible en La Herrería para disfrutar de buena comida en un ambiente cálido y acogedor.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 692 58 07 52
Dirección: Bo. la Herrería, 16, 39592 La Herrería, Cantabria, España
Horario de El Tropezón
Lunes:11a.m.-5p.m.martes:11a.m.-5p.m.miércoles:11a.m.-5p.m.jueves:11a.m.-5p.m.viernes:11a.m.-12a.m.sábado:11a.m.-12a.m.domingo:11a.m.-5p.m.
Opiniones de El Tropezón
Recientemente tuve la oportunidad de visitar El Tropezón, un local de pollo asado que, sin duda, se ha convertido en una parada obligatoria para comer. Con una valoración media de 4.5 sobre 5, mis expectativas eran altas, y debo decir que no me decepcionaron.
El menú de fin de semana, a un precio de 18€, ofrece una relación calidad-precio excepcional. La calidad de la comida es excelente, destacando especialmente el pastel de cabracho, que es un verdadero manjar. Además, los platos de cuchara, como el cocido montañés o garbanzos con callos, son abundantes y puedes repetir cuantas veces quieras, lo cual es un gran plus.
La atención recibida merece una mención especial. Las camareras son majísimas y el trato al cliente es rápido y eficiente. Nos prepararon la mesa enseguida, y pudimos disfrutar de nuestra comida en la terraza, lo cual añadió un ambiente muy agradable a nuestra visita.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Hubo momentos en los que el servicio fue algo lento y nos sentimos un poco ignorados. Aun así, este pequeño inconveniente no opaca la experiencia global, que fue muy positiva.
Otro aspecto destacable es su ubicación, en una carretera comarcal, lo que le da un toque rústico y auténtico. El restaurante, aunque antiguo, cuenta con una amplia terraza, ideal para disfrutar del menú festivo que ofrecen. Es, definitivamente, recomendable para ir en familia.
En cuanto a la comida casera, el cocido montañés es sobresaliente, aunque personalmente encontré que los callos faltaban un poco de sal. No obstante, el postre, leche frita, estaba delicioso y compensó cualquier falencia.
Para resumir, El Tropezón es un sitio que ofrece buena comida, cantidades generosas y precios económicos. Ideal para quienes aprecian la cocina casera y buscan un ambiente familiar. A pesar de los pequeños detalles a mejorar, mi experiencia fue muy satisfactoria y sin duda volveré. Este lugar reafirma el dicho de que lo bueno, bonito y barato sí existe, y está en El Tropezón.
