Al contactar al +34 944 95 61 87, los clientes pueden realizar pedidos o resolver cualquier duda relacionada con el menú o el servicio. Aunque idealmente se disfruta más visitando el local, cuyo ambiente acogedor invita a quedarse y disfrutar de las delicias que ofrecen.
El horario de El Capricho permite a los comensales disfrutar de sus platillos favoritos en diferentes momentos del día, adaptándose así a las necesidades y preferencias de cada cliente. Esta flexibilidad horaria suma puntos a su favor, evidenciando el compromiso con la satisfacción del cliente.
La especialidad de la casa, el pollo asado, es preparado siguiendo una receta tradicional que resalta su jugosidad y sabor. Los ingredientes frescos y de la mejor calidad garantizan una experiencia culinaria inigualable. Además del pollo asado, el menú incluye una variedad de acompañamientos que complementan perfectamente el plato principal, ofreciendo una comida completa y balanceada.
La atención al cliente en El Capricho es otro aspecto destacable. El personal amable y dedicado asegura que cada visita sea memorable, prestando atención a los detalles y priorizando el bienestar de los comensales. Esta atención personalizada ha contribuido significativamente a la alta calificación del negocio.
El Capricho ofrece una experiencia gastronómica excepcional, caracterizada por su exquisito pollo asado, atención de primera y un ambiente acogedor. Es el destino perfecto para quienes buscan disfrutar de una comida de calidad en Sestao, Bizkaia.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 944 95 61 87
Dirección: Lorenzo Llona Kalea, 11, 48910 Sestao, Bizkaia, España
Horario de El Capricho
Opiniones de El Capricho
Mi experiencia en El Capricho, un asador de pollos con solera, ha sido una montaña rusa de emociones culinarias. Siempre en búsqueda del pollo asado perfecto, este lugar aparecía como una promesa: »Pollo exquisito y crujiente» era lo que esperaba y, en ciertas ocasiones, efectivamente lo que recibí. La posibilidad de encargar anticipadamente es un punto a favor, especialmente recomendable durante los fines de semana, cuando las colas pueden ser desalentadoras.
Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Me he encontrado con algunos aspectos que opacan la experiencia culinaria en El Capricho. Uno de ellos, quizás el más recurrente en mis visitas, ha sido el tema de la salsa – o más bien, la falta de ella. »Te echan poca salsa» se convierte en un mantra entre los comensales, dejando a alguno con la pechuga seca, pidiendo a gritos un poco más de jugosidad. Otro aspecto negativo es que, aunque pagas 11€, hay días en los que »no te cortan el pollo», entregándotelo en un contenedor sellado con papel de aluminio, restándole presentación y comodidad al momento de servir.
La atención también juega un papel fundamental en la experiencia global y, lamentablemente, en El Capricho, este apartado flaquea. Las empleadas, en ocasiones, pueden parecer poco amables, mirando a los clientes de manera poco cordial. A esto se le suma una respuesta desafortunada ante una urgencia médica personal; una situación que requería comprensión y empatía fue tratada con indiferencia, dejándome con un sabor amargo difícil de olvidar.
Pero no todo es negativo. Cuando el pollo sale bien, sale realmente bien. De cada diez pollos, unos tres son simplemente perfectos: »Los pollos tienen buen sabor». Además, la ubicación es conveniente, con parking cercano y la opción de comprar patatas de acompañamiento.
Finalmente, calificaría mi experiencia en El Capricho con un ambivalente sentimiento. La calidad del pollo, cuando es buena, es insuperable, pero los aspectos negativos relacionados con la salsa, la atención y la presentación del producto hacen que me lo piense dos veces antes de volver. Espero que se tomen en cuenta estas observaciones para mejorar; después de todo, un lugar con tal tradición y potencial merece brillar en todo su esplendor. Calificación final: 3 estrellas.



