El horario de atención es exclusivo durante el fin de semana, abriendo sus puertas los sábados y domingos de 8 a.m. a 4:30 p.m., lo que lo convierte en el destino perfecto para disfrutar de un delicioso almuerzo familiar. Aunque permanece cerrado durante la semana, la espera vale totalmente la pena cuando se trata de degustar uno de sus jugosos y aromáticos pollos asados.
Los clientes pueden ponerse en contacto con el Asadero a través del número de teléfono +34 968 63 18 62, para realizar reservas o pedir información adicional sobre el menú o servicios especiales. Esto facilita una experiencia más personalizada y eficiente para todos los comensales.
Una de las claves del éxito del Asadero de pollos Juana Mari reside en la utilización de ingredientes frescos y de primera calidad, así como en sus métodos tradicionales de cocción, que aseguran un sabor auténtico y una textura inigualable en cada bocado. La dedicación y pasión por ofrecer un producto excepcional se reflejan en las consistentes reseñas positivas y en la fidelidad de sus clientes.
Aunque el asador se lleva el protagonismo, el menú también ofrece una variedad de acompañamientos que complementan perfectamente la experiencia culinaria. Desde ensaladas frescas hasta patatas asadas, hay opciones para satisfacer todos los gustos.
En definitiva, el Asadero de pollos Juana Mari es un tesoro gastronómico de Alhama de Murcia que promete deleitar a cada visitante con su exquisito pollo asado y su ambiente familiar y acogedor.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 968 63 18 62
Dirección: Rbla. Don Diego, s/n, 30840 Alhama de Murcia, Murcia, España
Horario de Asadero de pollos Juana Mari
Martes:Cerradomiércoles:Cerradojueves:Cerradoviernes:Cerradosábado:8a.m.-4:30p.m.domingo:8a.m.-4:30p.m.lunes:Cerrado
Opiniones de Asadero de pollos Juana Mari
Recientemente, tuve la oportunidad de explorar el mundo de las opiniones en línea acerca del Asadero de pollos Juana Mari, un lugar que ha capturado el interés de muchos por su propuesta culinaria centrada en el pollo asado. Con una valoración media de 4.2 sobre 5, las expectativas eran altas. Las opiniones de los visitantes revelan una imagen compleja, pero mayormente positiva, del establecimiento.
Primero, es imposible ignorar los comentarios sobre la calidad y sabor del pollo. »El pollo está muy bueno» y »las especies que le añaden le dan un punto bastante bueno», destacan entre las opiniones, indicando un sazón que se distingue dentro de lo que podría considerarse un plato común. La mención de »croquetas caseras» y un »alioli buenisimo» subrayan un menú que va más allá de lo básico, ofreciendo a los comensales una experiencia culinaria más rica.
La atención y el servicio también reciben halagos. Se describe al personal como »amable y eficiente», y los dueños, Juana Mari y Segundo, son mencionados específicamente por su trato »muy familiar» y amabilidad, contribuyendo a una experiencia acogedora para los clientes.
Sin embargo, no todas las opiniones son completamente positivas. Un comentario negativo destaca una experiencia particularmente mala, con un pollo »quemado» y patatas »con muchísimo aceite». Este incidente parece ser un caso aislado, pero es un recordatorio importante de que la consistencia es crítica en el negocio de la restauración.
Los clientes habituales y la fidelidad a largo plazo juegan un papel importante, con un cliente destacando »llevo pidiendo su comida 20 años» sin una mala experiencia, reflejando la confianza y satisfacción continua con el asadero.
La flexibilidad del asadero en atender solicitudes específicas, como »solo alitas» o ajustes en el nivel de tostado del pollo, apunta hacia un servicio centrado en el cliente, dispuesto a adaptarse a sus necesidades y preferencias.
El Asadero de Pollos Juana Mari presenta una experiencia mayormente positiva para sus visitantes, destacándose por su sazón distintivo, servicio amable y capacidad para generar lealtad entre su clientela. Aunque enfrenta el desafío ocasional en términos de consistencia, la percepción general es de un establecimiento querido y recomendado por muchos.


