El horario de DON POLLO varía a lo largo de la semana, siendo los lunes de 12 a 5 p.m.; los martes y miércoles ofrecen un servicio desde 12:30 hasta las 4 p.m. y hasta las 11 p.m., respectivamente, ampliando así sus horizontes. Los jueves, el local toma un respiro permaneciendo cerrado, mientras que durante el fin de semana -viernes, sábado y domingo- abren en dos franjas horarias: de 12 a 4 p.m. y luego de 8 a 11 p.m., adaptándose tanto a los comensales del mediodía como a los de la noche.
A pesar de su sólida puntuación, algunos clientes han señalado áreas de mejora, particularmente en lo referente al servicio y la espera. Estos aspectos, aunque menores, sugieren un potencial espacio para crecer y perfeccionar la experiencia completa. Sin embargo, la calidad de sus pollos asados mantiene un alto nivel de satisfacción entre su clientela, sustentando así su reputación.
La presentación de los platos y la ambientación del lugar también reciben elogios, ofreciendo un entorno acogedor que complementa la experiencia gastronómica. Este equilibrio entre sabor, ambiente y servicio autentifica a DON POLLO como una opción valorada dentro del panorama culinario de Carmona, Sevilla, invitando tanto a locales como a visitantes a deleitarse con sus propuestas culinarias.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 954 19 06 92
Dirección: C. Anfiteatro, 12, BAJO, 41410 Carmona, Sevilla, España
Horario de DON POLLO
Lunes:12-5p.m.martes:12:30-4p.m.miércoles:12:30-11p.m.jueves:Cerradoviernes:12-4p.m.,8-11p.m.sábado:12-4p.m.,8-11p.m.domingo:12-4p.m.,8-11p.m.
Opiniones de DON POLLO
Después de haber visitado DON POLLO, sitio con una evaluación media de 3.9 sobre 5, decidí compartir mi experiencia y la de otros visitantes para brindar un análisis de sentimiento completo sobre este establecimiento. La principal atracción, en teoría, deberían ser sus pollos asados, pero las opiniones al respecto son variadas y tienden a inclinarse hacia un lado menos favorable.
Primero, hablemos de los aspectos positivos. Algunos clientes destacan la amabilidad del personal, lo cual es siempre un punto a favor en cualquier restaurante. Sin embargo, este aspecto parece ser una excepción más que una regla general, ya que también hay comentarios sobre empleados que podrían ofrecer un trato más cálido.
Pasando a la comida, la situación se complica. Las pizzas reciben elogios, pero cuando se trata del plato principal, el pollo asado, las opiniones cambian drásticamente. Los clientes han reportado pollo poco hecho, reseco por dentro y hasta picante cuando se pidió al limón. La falta de sabor y especias en el pollo asado es una queja recurrente, lo cual es preocupante considerando que es la especialidad del lugar. Además, algunos acompañamientos como las »patatas gratinadas» resultan ser una decepción, llegando empapadas en salsa sin rastro alguno de gratinado.
El tema de la higiene y frescura del pollo también ha sido puesto en duda, pues algunos comensales mencionaron que no parecía recién sacado del horno. Este aspecto, combinado con precios considerados altos por lo que realmente se ofrece (»16,50 muy caro», según un visitante), deja mucho que desear.
Un detalle no menor es el manejo de las expectativas de los clientes con respecto a las opciones sin gluten. Aunque se agradece la honestidad del personal al informar sobre el uso compartido de la freidora, esto limita las opciones para aquellos con restricciones alimentarias.
Finalmente, un punto crítico que parece afectar negativamente la experiencia general es el servicio de atención al cliente por teléfono, descrito como poco respetuoso y frustrante. Esto, sumado al hecho de que algunos platos llegan con considerable retraso, empaña aún más la reputación del establecimiento.
Aunque DON POLLO tiene potencial por su ambiente y la amabilidad de parte de su personal, los aspectos negativos relacionados con la calidad y preparación de su plato principal, así como el servicio al cliente, requieren atención inmediata. La comida es el corazón de cualquier restaurante, y en este caso, parece necesario revisar y mejorar varios aspectos para que la experiencia sea verdaderamente satisfactoria.



