El restaurante cuenta con una valoración media de 3.9 sobre 5, lo que refleja la calidad de su comida y el servicio proporcionado a sus clientes. Aunque está cerrado los lunes, ofrece un horario amplio durante el resto de la semana, incluyendo servicio de cena los viernes y sábados, lo cual es perfecto para aquellos que buscan disfrutar de una deliciosa comida en un ambiente acogedor por las noches.
El número de contacto para realizar reservas o pedidos es el +34 938 44 64 06. Este dato es crucial para aquellos que desean garantizar su espacio o prefieren disfrutar de sus pollos asados desde la comodidad de su hogar.
La decoración de La Mama Restaurant es sencilla pero acogedora, creando un ambiente familiar que invita a los comensales a sentirse como en casa. La atención al cliente es otro punto fuerte del lugar, donde el personal se esmera por ofrecer un trato amable y eficiente, asegurando así que la experiencia gastronómica sea memorable.
Sin embargo, es importante mencionar que, aunque la mayoría de las opiniones son positivas, algunos clientes han señalado áreas de mejora en términos de tiempo de espera durante los horarios pico. A pesar de esto, La Mama Restaurant sigue siendo una excelente opción para quienes buscan disfrutar de un pollo asado jugoso y lleno de sabor en Barcelona.
Este establecimiento es una muestra notable de la cocina tradicional, donde la calidad del producto y el servicio al cliente son las prioridades principales. Ya sea para una comida familiar los domingos o una cena íntima el fin de semana, La Mama Restaurant promete una experiencia culinaria satisfactoria.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 938 44 64 06
Dirección: Ctra. Parets a Bigues, 08187 Santa Eulàlia de Ronçana, Barcelona, España
Horario de La Mama Restaurant
Lunes:Cerradomartes:1-4p.m.miércoles:1-3:45p.m.jueves:1-3:45p.m.viernes:1-3:45p.m.,8:15-10:30p.m.sábado:1-3:45p.m.,8:15-10:30p.m.domingo:1-4p.m.
Opiniones de La Mama Restaurant
Mi visita al La Mama Restaurant ciertamente me dejó con sentimientos encontrados. La primera impresión fue bastante positiva: el lugar es una gran sorpresa, una masía catalana bien decorada y ambientada, que promete una experiencia gastronómica única con buena comida catalana y productos locales. El ambiente familiar y el trato por parte de Oriol, el »jefe de sala», quien resultó ser más sorprendente y atento de lo esperado, añadió un brillo especial a nuestra estancia.
El entorno del restaurante y la masía son muy bonitos, lo cual crea una atmósfera idílica para disfrutar de una comida. Sin embargo, aunque el servicio es simpático, definitivamente hay margen de mejora en este aspecto. A pesar de esto, no puedo dejar de recomendar el risotto de ceps y, según opiniones ajenas, parece que el arroz es un plato estrella aquí, aunque personalmente no tuve la oportunidad de probarlo.
Un punto a resaltar es que, aunque la calidad de la comida es buena, las raciones me parecieron escasas para el precio. Esto fue particularmente cierto en el caso de las croquetas, que además carecían de sabor. En cuanto a los platos principales que probé, se presentaron bien y estaban sabrosos, destacando la importancia que le dan a una alimentación consciente con su consejo de levantarse de la mesa con algo de hambre.
La estructura del restaurante, ideal para grupos grandes dada su capacidad para crear espacios íntimos, y la paella espectacular que sirven son definitivamente puntos a favor. Sin embargo, es crucial mencionar que este no es un restaurante para visitar con prisas, ya que nuestra experiencia culinaria abarcó varias horas, de dos a seis de la tarde, sin mencionar que no es barato.
Tristemente, mi segunda visita no estuvo a la altura de la primera. Me sentí engañado tanto por la calidad como por el precio de la comida. Los detalles que fallaron, como un magret de pato frío y duro, servicio desordenado y tiempos de espera prolongados, erosionaron la buena imagen que tenía. Además, los postres caseros y la respuesta a críticas anteriores dejaron mucho que desear.
Mientras que La Mama Restaurant ofrece momentos de brillo con su atmósfera y algunos platos destacados, las inconsistencias en servicio, calidad, y precio afectan negativamente la experiencia total. Mi evaluación media sería de 3.9 sobre 5, reflejando las alabanzas y las áreas de mejora por igual.



